viernes, 29 de agosto de 2014

Qué significa Tener Un Niño Interno Lastimado. Parte 1






Somos producto de un pasado. Todos universalmente. Las experiencias que vivimos los primeros años de la niñez, moldean de gran manera, nuestro carácter, estado emocional y el modo en que nos relacionamos con las personas.

Se han realizado estudios con “Monos Rhesus”, los cuales se parecen mucho en patrones de comportamiento a los humanos.  El investigador Harry Harlow, creó dos prototipos de madres sustitutas.  Una era una mamá de alambre con alimento y otra era una mamá de felpa, sin alimento.  Las crías fueron separadas de su madre verdadera.

Los monitos preferían acercarse a la madre de felpa, aunque no tuviera alimento. Ellos necesitaban crear un vínculo afectivo con su madre.  Incluso, la sensación de seguridad permitía que los monitos exploraran los alrededores, pero regresaban a su madre de felpa, para asegurarse de que estaba aún ahí.
Pues esto  básicamente es lo que ocurre en los humanos.  Los infantes que han vivido experiencias de abandono, rechazo desde el vientre, inatención, maltrato,  presentan luego síntomas de diferentes trastornos emocionales como el Trastorno de Angustia por Separación, Fobia social, Depresión Infantil,  Trastornos de Alimentación, entre otras condiciones mentales y emocionales.

Luego en la adultez, a muchas personas se les dificulta establecer relaciones afectivas saludables,  o muestran apego excesivo, desarrollando “Trastornos Obsesivos”, desconfianza y celotipia con sus parejas.  Sienten vacío interno, infelicidad, pues desean esa pareja funcional, que muchas veces no llega a su vida.  Entonces decimos que tenemos “UN NIÑO INTERNO LASTIMADO”. 
Esto son estudios que se han realizado con el apego.  Pero el ser humano pasa por otras etapas de desarrollo, también muy significativas.  Próximamente le hablaré sobre otras investigaciones impresionantes y las conclusiones de los científicos, cuando se daña una etapa y cómo nos afecta luego en el ambiente social y laboral.

Con mucho cariño siempre.

Dra. Aracely Ortiz López